miércoles, 29 de diciembre de 2010

"To blog or not to blog. That is the question."

Muchas veces ha rondado por mi mente la idea de crear un blog. "¿Y por qué no? Mucha gente tiene uno, está de moda, te puedes expresar y hasta llegas a crear un círculo de conocidos en la red" -me decía-, luego, automáticamente, pasaban por mi cabeza otras sensaciones totalmente contrarias. Me inundaba el desconcierto y el miedo de no encontrar tema sobe el cual escribir o de decepcionar a los lectores con opiniones o relatos aburridos e insulsos.

Finalmente, me he dado cuenta que todo eso no importa en realidad, que debes escribir lo que sientes sin pensar en el "qué dirán". Y es entonces cuando escribir se convierte en un placer y entras en un círculo vicioso del cual resulta realmente difícil escapar: escribes lo que te gusta, y como te gusta, vuelves a escribir. Es como una droga, una vía de escape de la realidad o bien una crítica a ésta. Sea como sea, pasa a ser un sano hábito que poco a poco se transforma en una forma de vida.

Así pues, después de mucho meditar y visto el éxito y el saber hacer de varios blogs amigos, he decidido tirarme a la piscina y unirme a la comunidad blogger, de la cual, estoy segura, encontraré más pros que contras.

Ahora, la pregunta que no puede faltar es: ¿sobre qué tratará este blog? ¿Cuál va a ser su temática? Para ser sincera, la verdad, no tengo ni la más mínima idea. Con esto quiero decir, que no habrá un tema único, tanto puedo escribir una crítica como una pequeña historia o una disección filosófica de "¿a qué huelen las nubes?". La cuestión es, que cuando la musa decida acompañarme, yo plasmaré aquello que sienta, piense o imagine. De esta forma, cada artículo nuevo supondrá una sorpresa para el lector que, espero, le agrade.

Así pues, estáis todos invitados a conocer una parte de mí: la reflejada en las palabras.


¡Bienvenidos a "Papel de vainilla"! 


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