martes, 4 de marzo de 2014

Sueño y lectura, mala combinación

Ya sé que por estos lares somos todos enormes amantes de la lectura, pero venga va… admitámoslo, más de una vez nos hemos quedado dormidos delante de un libro, incluso con aquellos que nos encantan, nos divierten y entretienen.

Los ojos se empiezan a cerrar y no puedes evitarlo, empiezas a mezclar las líneas y las palabras, tu cabeza empieza a irse por las ramas, inventa cosas que no están escritas, y lo peor de todo, aunque lees la misma frase tres veces, no te enteras de nada porque tu ya estás en otro lado.

Las razones que nos llevan a dormirnos pueden ser muchas, sobre todo el cansancio, pero lo que no sabemos es que quizá estemos propiciando el sueño con alguna de las cosas que hacemos.

A continuación os traigo algunos truquitos que he recopilado por internet para descifrar por qué nos dormimos y qué hacer para evitarlo.


1. Enseñar a tu cerebro que leer no significa dormir. Muchas veces nuestro cerebro malinterpreta las cosas. Muchos de nosotros leemos justo antes de acostarnos, esto hace que el cerebro relacione la lectura con dormir y cuando leemos en otras situaciones empieza a conciliar el sueño. Hay que reeducar el cerebro para que sepa que no se usa la lectura para dormir, sino para entretenerse. Para romper esta relación lectura=dormir, los siguientes puntos serán de gran ayuda.

2. Actívate al primer signo de sueño. En cuanto notes que te aplatanas y te empiezas a acomodar, muévete: da un pequeño paseo por la casa, ves al baño, tómate un café o bebe agua, o incluso lávate la cara para despejarte, pero actívate. La cuestión es evitar la mencionada relación lectura=sueño.

3. Elige un buen lugar para leer. Sí, en la cama o en el sofá se está muy a gustito, pero precisamente ese es el problema. Cuando estamos sentados o tumbados en un lugar muy confortable el cuerpo se va relajando hasta inducir el sueño, por eso es mejor leer en una silla cómoda. Si aún así prefieres el sofá, siéntate con la espalda recta y mantén una postura correcta. Recuerda, si te aplatanas, date una vuelta o lee durante un ratito de pie antes de volver a sentarte.

4. Atención a la iluminación. Debes leer con una buena luz, si las páginas de libro están a contraluz o poco iluminadas, la vista hará mucho más esfuerzo para leer cansándose fácilmente y provocando el sueño.

5. Si lees durante largos ratos, descansa. Como ya he comentado, un pequeño momento de despeje ayudará, no te dormirás y además asimilarás mejor lo leído. Lo ideal son 10 minutos cada tres cuartos de hora.

6. Si aún así, te sigues durmiendo, lee en voz alta. Leer ciertos pasajes en voz alta como si los leyeras a otra persona solicitará más atención por tu parte al tener que cuidar la entonación, el ritmo, el volumen, etc. y activará tu actividad cerebral evitando el sueño.


Y hasta aquí los truquillos para no dormirse con nuestros amados amigos. Yo últimamente no avanzo nada en mis lecturas por culpa del sueño, así que voy a empezar a poner en práctica estas técnicas a ver si me funcionan. Os invito a probarlas y que me digáis si os han funcionado o si conocéis alguna otra que pueda ayudar.


Y si no funcionan, pues nada, siempre nos quedarán las historias de nuestros sueños.

martes, 7 de mayo de 2013

Novedades: Wedding night, de Sophie Kinsella

Creo que nunca lo he comentado, pero lo confieso, me gusta leer chick-lit. Esas comedias románticas que se parecen todas entre ellas, con historias de amor noñas y predecibles, sí, pero son lecturas ligeras que de vez en cuando apetecen.

Dicho esto, debo añadir que una de las autoras más conocidas y de mayor éxito en este género es Marian Keyes, lo curioso es que sólo he intentado leer una de sus novelas y no conseguí llegar ni a la mitad... no me enganchaba. En cambio, me declaro super-fan de Sophie Kinsella, otra autora de chick-lit algo menos conocida por sus obras pero que la mayoría de gente (lectora o no) habrá oído hablar de la adaptación cinematográfica de su Loca por las compras.

Lo curioso es que precisamente los libros de la serie de Shopaholic (Loca por las compras), son los que menos me gustan (tan solo me leí el primero). En cambio todos sus otros libros (que no forman parte de ninguna saga) me encantan, a cual mejor. Os dejo la lista:

- Can you keep a secret? (No te lo vas a creer), 2005
- The undomestic goddess (La reina de la casa), 2006
- Remember me? (¿Te acuerdas de mí?), 2008
- Twenties girl (Una chica años veinte), 2009
- I've got your number (Tengo tu número), 2012

Como suele pasar cuando eres incondicional de un autor, te mueres de ganas de leer su nueva novela y estás pendiente de su publicación, pero viendo que entre la última novela y la anterior pasaron tres años, no podía creérmelo cuando me enteré que la nueva aventura amorosa vería la luz este año.

Así pues, Wedding night (Noche de bodas), la última creación de Sophie Kinsella, fue puesta a la venta el pasado 23 de abril, coincidiendo con el día internacional del libro (y Sant Jordi para los catalanes). Todavía no lo he podido leer, me pondré con él en cuanto acabe con el que tengo entre manos, pero por lo leído en internet pinta bien.


· Sinopsis en inglés:
Lottie is tired of long-term boyfriends who don’t want to commit to marriage. When her old boyfriend Ben reappears and reminds her of their pact to get married if they were both still single at thirty, she jumps at the chance. There will be no dates and no engagement—just a straight wedding march to the altar!  Next comes the honeymoon on the Greek island where they first met. But not everyone is thrilled with Lottie and Ben’s rushed marriage, and family and friends are determined to intervene...

· Sinopsis en español:
Lottie está cansada  de largos noviazgos con chicos que no quieres comprometerse y casarse. Cuando su antiguo novio Ben reaparece y le recuerda su pacto de casarse si ambos seguían solteros a los treinta, no se lo piensa dos veces. No habrán citas ni compromiso, sólo una marcha nupcial hacia el altar. Luego viene la luna de miel en la isla griega donde se conocieron. Pero no todo el mundo esta entusiasmado con la apresurada boda de Lottie y Ben, y tanto familia como 
amigos están decididos a intervenir...


Por lo que nos explica la sinopsis, quizá nos recuerde a una película en la que los protagonistas hacían un pacto similar, pero por lo que he leído en otras sinopsis más extensas (que no os copio para no fastidiaros el libro por si queréis leerlo) parece que va a haber más de un lío que nos va a arrancar más de una carcajada.

Sinceramente, el hecho de que la trama pueda ser algo típica e incluso conocida, no me asusta. Confío en Kinsella, y aunque quizá no pase a ser mi libro favorito de entre su repertorio, sé que me hará pasar un buen rato.

Ya os contaré qué tal me ha ido con Lottie y Ben en su noche de bodas.

lunes, 6 de mayo de 2013

¿Arriba-abajo o viceversa?


Hace un rato estaba mirando mi modesta biblioteca y se me ha ocurrido compartir con vosotros algo con lo que seguramente os sentiréis identificados.


Uno de mis estantes


En un principio no hay nada raro en estos libros, pero hay algo que a mí me pone de los nervios y seguro que a vosotros también. No es cuestión de mi biblioteca, sino de cualquier estante de libros en cualquier lugar. Vas a la librería o a la biblioteca a por tu siguiente víctima y te encuentras frente a una enorme estantería cuando comienza el “síndrome de la paloma”. ¿Os habéis fijado alguna vez en cómo mueven la cabeza las palomas? Pues ese eres tú leyendo títulos: ahora la cabeza para la izquierda, ahora para la derecha, dos más a la derecha, uno a la izquierda, y así todo el rato…




Se rumorea que Lewis Carroll, autor de Alicia en el país de las maravillas, también matemático, lógico, fotógrafo y erudito en general, estableció una norma para el tamaño ideal y la posición del título en el lomo del libro. Al parecer, el ensayo dónde escribió esto no ha sido aún encontrado (los expertos del autor siguen buscándolo). La cuestión es, que si Carroll puso unas “normas” se le olvidó por completo precisar el “de abajo-arriba” o “de arriba-abajo”.

Si se investiga un poco, veremos que sí hay un orden en el desorden. Obviamente, cada editorial sigue sus propios sistemas y formas de trabajar, pero en un principio sería una cuestión de “aquí o allí” del mundo.

Al parecer, en Europa y Latino américa se tiene la costumbre de escribir los títulos de abajo a arriba (inclinaríamos la cabeza a la izquierda) cuando en Estados Unidos se hace de arriba a abajo (inclinamos la cabeza a la derecha). En un principio, el sistema estadounidense es el recomendado por la ISO, y al parecer se basa en algo tan simple como la posición del título del lomo cuando el libro se encuentra sobre una mesa: normalmente, un libro sobre una mesa es colocado con la portada arriba, por lo tanto, en el sistema europeo, el título estaría del revés y sería ilegible cuando con el sistema estadounidense no habría problema para leerlo.


Curiosamente, un libro de cada sistema, pero de la misma editorial (Debolsillo)

Entonces, ¿por qué los europeos nos empeñamos en ir a contracorriente? Una teoría es que, el sistema estadounidense, está enfocado a favorecer al editor y al librero, ya que éstos suelen presentar los libros sobre mesas, y que en cambio, el sistema europeo, favorece al lector, estudiante o bibliotecario, quienes suelen almacenar los libros en vertical.

A mí personalmente, me resulta más cómodo inclinar la cabeza hacia la izquierda (sistema europeo) pero sí que es cierto que sobre una mesa, el sistema estadounidense queda más lógico y práctico. Aún así, hasta que no se pongan de acuerdo, siendo tan maniática como soy para algunas cosas, esto es algo que me saca de mis casillitas (como diría Flanders). La solución sería ordenar los libros según el lomo… ¡pero por Dios! ¡Menudo sacrilegio colocar un libro del revés! ¡Se le caerán todas las letras!

jueves, 2 de mayo de 2013

¡Se acerca el veranito!

¡Pues sí! ¡Por fin se acerca el veranito! Ya empieza a sobrar la chaqueta gorda, las manoletinas y sandalias nos llaman desde el armario, las jardineras están llenas de flores, el cielo empieza a ser más azul, pero sobre todo, ¡empieza a hacer calor!

Aquí en el norte de Francia todo esto es más sutil que por España, pero quizá por eso mismo, por el hecho de que aquí suele hacer peor tiempo, cuando algún rayo de sol se cuela entre las nubes, se intenta aprovechar al máximo.

La primavera la sangre altera, y yo no he podido estarme quieta (bueno, eso y que cualquier cosa es mejor antes que ponerse a estudiar... ejem...) y he renovado el blog con un look más veraniego y sobrio. Espero que os guste ;)

Dentro de poco tengo exámenes, pero eso significa que luego seré libre! Al tener más tiempo, espero publicar más en el blog, pero también pasarme por los habituales que solía consultar, que me he perdido muuuuuchas cosas!

Sin más, ¡disfrutad del buen tiempo!